martes, 22 de mayo de 2007

Sonido humano

de: chichilongas@gmail.com




para: cachetazopalizaalpiso@blogspot.com



fecha: Martes 22 de Mayo 1:07 am



asunto: resumen!!






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Te mando lo que escribí recién con las pocas neuronas despiertas que tengo, tomando los conceptos más generales. El texto es muy cerrado, da vueltas, es un parto tener que leerlo. Espero que esto te ayude un poco.


Suerte!




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Sonido humano (resumen introductorio a la teoría del timbre humano)


Para elaborar la teoría, se piensa, en un principio, en el movimiento acelerado, pero ningún movimiento puede serlo infinitamente. Claramente, no es un movimiento simple. Sería muy ingenuo pensar, por contraste, en el movimiento uniforme. Este directamente no existe en un universo que relativiza todo al ubicarse en un paradigma que parte de la definición de otros en oposición a un yo. Ahí está el error, todo es esencialmente una misma “cosa”. Y cosa y no-cosa a la vez, porque es todo y, por tanto, es único. Aun así, aceptemos el error, ya que gracias a él la existencia es.


Se ubica dentro del modelo de vida por el que se ha optado mayoritariamente. Se plantea la búsqueda del movimiento más simple. Demostró que no es el uniforme ni el acelerado. No por descarte, sino por certeza, la respuesta está en el oscilatorio. En el ir y venir que resultan en un no moverse del lugar desde una vista que abarca la totalidad, en la vibración, en la frecuencia. Se recurre a lo más simple para explicar las complejas acciones humanas. Se tratan de eso, de repetir una y otra vez lo mismo. La fatalidad. Somos parte de una onda y nos movemos dentro de nuestro espacio en armonía. A algunos les toca ser nodos y a otros antinodos. Son los menos, los extremos. Los inertes y los revolucionarios. Los demás, distribuidos entre ambos, más cercanos a uno u otro punto crítico. Como consecuencia, audible o no, hay sonido. Este, aunque no en estos términos, ya es estudiado por historiadores, fraccionado por regiones. El sonido universal es muy complejo, formado de muchas frecuencias individuales que, a su vez, tampoco son tonos puros. La teoría abarca solo el sonido humano.


Como humanos, repetimos más de una acción, en diferentes planos y con diferentes frecuencias. Aislando el sonido del individuo, analiza sus tres características principales. La altura y la sonoridad están fuertemente vinculadas, podrían ser fácilmente discriminadas a no ser por la tercera característica. Esta es, por ser la más compleja, la más interesante para el estudio. Habla de todo aquello que no sea altura ni sonoridad, es decir, el timbre. Este tiene la propiedad de producir ambigüedades en la altura y, consecuentemente, en la sonoridad. El metalenguaje empleado para describir objetivamente el timbre es, paradójicamente, muy subjetivo. Por más vacías que sean, en su verdadera naturaleza, las palabras, las comúnmente utilizadas por estudiosos del timbre tienen cargas valorativas fuertemente arraigadas en la sociedad. Esto, que en principio fue un problema para el científico, desembocó luego en la conclusión de que el sonido de un individuo depende casi en su totalidad de quien lo escuche.


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PD: falta la parte en la que supuestamente se explica cómo modificar a voluntad el timbre propio o influir en cómo escucha el otro, pero para ese entonces estaba re embolada y abandoné.

lunes, 16 de abril de 2007

Venganza

Hundirte el tórax con los puños. Abollarte la cabeza de una patada.

No puedo dejar marcas

Tirar la puerta abajo. Lanzar los muebles por el balcón. Estrellar espejos contra las paredes.

no puedo romper nada

Vomitar en tu almohada. Llenarte los zapatos de cucarachas. Embarrarte las medias.

no puedo ensuciar nada

Esconderte las llaves. Cambiar la cerradura.

no puedo echarte de casa

Ventilar tus intimidades. Contar tus secretos. Develar tus escondites.

no puedo arriesgarme

Dejarte mensajes. Herirte con golpes bajos. Revolverte los sentimientos.

no puedo

Decirte: “no me importa, yo también lo hice”.

mentirte

lunes, 9 de abril de 2007

The wrong song

Oh, yes I'm wrong, but you are wronger.
Maybe you're right, but I am righter
because I'm writing this song for you.
I'm wrong, you're right because I'm wrong about this writing.
Juana Molina

jueves, 29 de marzo de 2007

Mate

La nulidad. Monotonía atonal. El pozo de silencio más hondo que de costumbre. Inercia en el movimiento oscilatorio del tímpano. El zumbido. Las mareas mentales, antes vigorosas tormentas del océano, ahora como agua para el mate de madrugada. El mate de madrugada que no puede ser sin intérprete. Los órganos sensoriales emiten transmisiones vanas al cerebro. Está el objeto, está la palabra, pero la idea se fue. No hay concepto en la imagen acústica. Todos los sentidos en juego y en ningún lado está el sentido. La rendición. El movimiento es mecánico y se hace inconciente. Se combina con la respiración y el pulso cardíaco. Van disminuyendo poco a poco. Se hacen inaudibles, imperceptibles e inexistentes. La muerte.

viernes, 16 de marzo de 2007

Mujer

Todo crece en vos. El calor apropiado, la humedad perfecta, la noche justa. Siempre tan linda, sonriendo y contrastando con el mundo. Enteramente suave, como si nadie llegara realmente a tocarte y los dedos se detuvieran un milímetro antes, acariciando el aire. Un aire fresco que envuelve todo tu cuerpo, más allá de la piel, y protege lo que llevas dentro: tu mundo interior, tu valle fértil.
continuará, muy tal vez, algún día

domingo, 4 de marzo de 2007

En mis zapatos

Tirame una frase, una cualquiera. Tirala de punta y al pecho. Un pedacito tuyo, así sea un hijito o un escupitajo. La voy a poner al principio de mi texto y después voy a hacer como que hablo de ella, mientras hablo de vos.

Molesta como piedrita en el zapato. La libertad es como llegar a casa y sacarme los zapatos. Libero primero el talón y con el pie hago volar el zapato por el aire, hasta que golpea la pared y cae en la otra punta del cuarto. ¡Qué placer! Pero algo anda mal. No puedo llegar a casa y hacer eso, es impresentable. Voy a buscar un zapato, luego el otro. Tiene una piedrita adentro. No, no es piedrita, es una canica. Cuando creía que era piedrita no me gustaba, pero ahora que es canica, sí. Las canicas no se patean. Si encontrás una en la calle, la levantás y pensás que tenés suerte... y que es muy linda. Pero ahora que la miro bien, sí es piedrita. Una muy redonda. Ahora me molesta de nuevo, no sé dónde ponerla. No la puedo tirar por la ventana, mirá si le pego a alguien, es un 6° piso... Bueno, la guardo en el zapato.”

Solo necesito una excusa para hacerme la inspirada. Un disfraz. Un primer paso para sacarme la criatura de adentro. Para vomitarla y mirarla a los ojos. Reconocerla, escribirla, matarla. Hice un cuadrito con ella y lo colgué en el living. Te muestro el cuadrito. Decís que el marco no te gusta, pero que como lo de adentro tampoco, le queda muy bien. Qué mal que no te guste, vos a mí sí.

domingo, 25 de febrero de 2007

Un día cualquiera

El cansancio de la migración. Como un péndulo, yendo y viniendo. El condicionamiento conciente se padece. La fiesta terminó y taza, taza... Mi confidente nocturna. Su invitación a la cama. Nuestro coito interruptus por la mañana. La lluvia en la cara y el alma en los pies. La rutina, la cultura, el orden. La humanización, la civilización, la contaminación. La ciudad. El deber, el pagar. El venderse, el regalarse. Apostar la dignidad. Pisotear la dignidad sobrante, entregar una dignidad pisoteada. Ganar y perder. Encontrarse. Parar. Recordar, sonreír, llorar. Almorzar el orgullo. Pan sin sal y agua sin gas. Café sin azúcar. Retomar. Diluir el pensamiento en humo de cigarrillo. Unirse al grupo de alienación. Perderse. Ganarse la vida. Volver con la luna en la frente. Convidarse la noche. El cansancio de la migración. Como un péndulo, yendo y viniendo. El condicionamiento conciente se padece. La fiesta terminó y taza, taza... Mi confidente nocturna. Su invitación a la cama.